miércoles, 18 de abril de 2012

Elizabeth se encontrada ensimismada en todas sus profundas fantasías. La mayoría del tiempo se atormenta con sus propias ensoñaciones y busca remedio en extensas reprimendas mentales hacia si misma. Su vida es sólo pensar, imaginar y no hacer nada. El actuar es para los valientes. Y ella no lo era, o al menos no parecía serlo aún.